Yo también escribo cuentos

Juan Gelman


a eduardo

Había una vez un poeta portugués/
tenía cuatro poetas adentro y vivía muy preocupado/
trabajaba en la administración pública y dónde se vio que un empleado público de portugal
gane para alimentar cuatro bocas/

Cada noche pasaba lista a sus poetas incluyéndose a sí mismo/
uno estiraba la mano por la ventana y le caían astros allí/
otro escribía cartas al sur/ qué están haciendo del sur/
decía/

De mi uruguay/
decía/
el otro se convirtió en un barco que amó a los marineros/
esto es bello porque no todos los barcos hacen así/
hay barcos que prefieren mirar por el ojo de buey/

Hay barcos que se hunden/
Dios camina afligido por el fenómeno ése/
es que no todos los barcos se parecen a los poetas del portugués/
salían del mar y se secaban los huesitos al sol/

Cantando la canción de tus pechos/
amada/
cantaban que tus pechos llegaron una tarde con
una escolta de horizontes/
eso cantaban los poetas del portugués para decir que te amo/
antes de separarse/
tender la mano al cielo/
escribir cartas al uruguay

Que mañana van a llegar/
mañana van a llegar las cartas del portugués y barrerán la tristeza/
mañana va a llegar el barco del portugués al puerto de montevideo/
siempre supo que entraba en ese puerto y se volvía más hermoso/

Como los cuatro poetas del portugués cuando se preocupaban
todos juntos por el hombre de la tabaquería de enfrente/
el animal de sueños del hombre de la tabaquería de enfrente/
galopando con como josé gervasio de artigas por el hambre mundial/

El portugués tenía cuatro poetas mirando al sur/
al norte/
al muro/
al cielo/ les daba a todos de comer con el sueldo del alma/
él se ganaba el sueldo en la administración del país público/
y también mirando el mar que va de lisboa al uruguay/
Yo siempre estoy olvidando cosas/
una vez me olvidé un ojo en la mitad de una mujer/
otra vez me olvidé una mujer en la mitad de portugués/
me olvidé el nombre del poeta portugués/

De lo que no me olvido es de su barco navegando hacia el sur/
de su manita llena de astros/
golpeando contra la furia del mundo/
con el hombre de enfrente en la mano

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