Inicio

  • La carrera

    Andrés Elías Flórez Blum   El hombre empezó a correr por toda la calle y de pronto se detuvo para tratar de recordar hacia dónde corría; así que sin lograrlo siguió corriendo; durante toda su juventud no había dejado de correr; corría cuando salía del baño, corría cuando salía del colegio, corría cuando salía de…

  • Margarita o el poder de la farmacopea

    Adolfo Bioy Casares   Tus triunfos, pobres triunfos pasajeros.(Mano a mano, tango). No recuerdo por qué mi hijo me reprochó en cierta ocasión:       —A vos todo te sale bien.       El muchacho vivía en casa, con su mujer y cuatro niños, el mayor de once años, la menor, Margarita, de dos. Porque las palabras aquellas traslucían resentimiento,…

  • Conejos blancos

    Leonora Carrington Ha llegado el momento de contar los sucesos que comenzaron en el número 40 de la calle Pest. Parecía como si las casas, de color negro rojizo, hubiesen surgido misteriosamente del incendio de Londres. El edificio que había frente a mi ventana, con unas cuantas volutas de enredadera, tenía el aspecto negro y…

  • Tiempo libre

    Guillermo Samperio Todas las mañanas compro el periódico y todas las mañanas, al leerlo, me mancho los dedos con tinta. Nunca me ha importado ensuciármelos con tal de estar al día en las noticias. Pero esta mañana sentí un gran malestar apenas toqué el periódico. Creí que solamente se trataba de uno de mis acostumbrados…

  • Cuento

    Arthur Rimbaud Un Príncipe sentía el fastidio de no emplearse jamás sino en la perfección de las generosidades vulgares. Preveía asombrosas revoluciones de amor y suponía a sus mujeres capaces de algo mejor que esa complacencia adornada de cielo y de lujo. Quería ver la verdad, la hora del deseo y de la satisfacción esenciales.…

  • Favor de ducharse antes de entrar

    Marimer Baltazar Andalucía, 20 de mayo de 2075. Mi compañero se ha enojado de nuevo. Dice que estoy obsesionado y puede que tenga razón, pero no puedo evitar que me dé calma releer esa promesa de tiempos mejores: “Reglamento: Aviso: no hay salvavidas presente. No se permiten alimentos ni bebidas dentro o en el área…

  • Aviso

    Salvador Elizondo I.M. Julio Torri La isla prodigiosa surgió en el horizonte como una crátera colmada de lirios y de rosas. Hacia el mediodía comencé a escuchar las notas inquietantes de aquel canto mágico. Había desoído los prudentes consejos de la diosa y deseaba con toda mi alma descender allí. No sellé con panal los…

  • La marcha del caracol

    Carlos Fuentes Me ibas a contar algún día, Elizabeth, que el caracol avanzó por la pared y tú, desde la cama, levantaste la cabeza y primero viste la estela plateada del molusco, la seguiste con la mirada tan lentamente que tardaste varios segundos en llegar al caparazón opaco que se desplazaba por la pared del…

  • Demostración de afecto

    Jorge Ramírez Guillemín      La tristeza hablaba al otro lado de la línea. — Se trata de papá —dijo — ¿Qué le ocurre? ¿Es grave? —     respondí. — ¿Grave? No, pero creo que debes verlo, hermano. No tardes, por favor. Ese fue el comienzo de un viaje que nunca quise hacer. Desde hace unos meses,…

  • El obsequio

    Ricardo Cuéllar E. Antes me gustaba escribir cuentos. Lo digo a oscuras, cuchillo en mano y mirando a la calle por un resquicio que permiten las persianas. Solía partir de la oficina a las cinco en punto —ni un minuto más— y recorría siempre las doce cuadras hasta mi casa, imaginando los andamios de un…